¿Mensaje de éxito?


Este es un claro ejemplo de cómo se manipula la palabra de Dios para hacerle decir lo que a uno se le antoja. No existe revelación del Espíritu Santo en este caso, sino un claro intento de hacerle decir a la Biblia lo que NO DICE.

¿Por qué leo estos mensajes? Bueno, porque sé que son “exitistas” (animan al cierto tipo de “éxito”) y que poco tienen que ver con la palabra de Dios y con el plan de Dios para el cristiano. Y los leo, para poder informar a quienes los leen de sus errores de base. Error en el cual un líder, que se dice estudioso de la Palabra, no debería incurrir.

El mensaje es el siguiente (agrego mi respuesta a tal mensaje al final).

“Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra?”. Lucas 13.7

La higuera estéril causa dos consecuencias negativas. La primera es que no da fruto, la segunda es que ocupa un espacio sin dejar lugar a otra higuera que sea fructífera.

Revisá la viña de tu vida y, en cada higuera que tenés plantada, fijate si está dando fruto:

*Actividades* que no dan fruto y, además, ocupan tiempo que podría ser utilizado en otras que sean productivas.

*Dinero* que utilizamos en cosas improductivas y que, por otra   parte, nos falta para cosas que sí producirían buenos resultados en nosotros.

*Clientes* que no compran y, además, no nos permiten atender a otros buenos clientes que sí comprarían.

*Tiempo* que dedicamos a cosas estériles y que, después, nos falta para el descanso, el estudio, la vida devocional o el servicio al Señor.

*Relaciones* que son improductivas y que, además, nos dejan sin tiempo para relaciones que sí enriquecerían nuestra vida.

No te olvides que por cada cosa a la que decís que sí, automáticamente hay otra a la que le estás diciendo que no. Y por cada peso que gastás en algo, automáticamente dejás de tenerlo para utilizarlo en otra cosa.

Recordá que la higuera estéril no solo no da fruto sino que también impide que en su lugar haya otra que produzca fruto en abundancia.

Detectá higueras estériles, tomá conciencia del espacio que ocupan en tu vida y dedicate a cortarlas para poder disponer de espacio para plantar otras higueras productivas en su lugar.

Yo bendigo tu vida para que puedas definir las higueras que deben ser cortadas y para que puedas actuar en consecuencia, liberando espacio para plantar, en su lugar, higueras productivas.

MI RESPUESTA A ESTE MENSAJE FUE ASI:

Pastor, es una pena que interprete este pasaje a medias.

Precisamente la actitud del cristiano debe ser la de interceder por estos obstáculos(higueras estériles) para que den fruto, tal como se describe en los versículos 8 y 9!

“Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.”

Note que quien desea cortar la higuera es el Señor y el viñador le ruega por otra oportunidad.

Y sólo si luego de trabajar en ello, no diera fruto, el Señor cortaría la higuera: “Y si no, la cortarás después.” No la cortaría el viñador, sino el Señor.

Creo que el Señor en este pasaje está probando el corazón del viñador para ver si tiene fe en que algo puede cambiar en esa higuera. Y nos anima a tener la misma esperanza, orando sin cesar por aquellas cosas que otros ya dan por perdidas.

Dios bendiga su vida!

Anuncios

El ministerio de la tristeza


El ministerio de la tristeza

por el Reverendo David Wilkerson

Samuel fue un joven llamado al “ministerio de la tristeza”. No la suya, ni la de la humanidad, sino la tristeza profunda e insondable de Dios. Dios estaba muy afligido por la caída de su pueblo, y no había quien se condoliera. Dios estaba a punto de quitar su gloria de su casa de Silo, y los que ministraban en su altar no lo sabían. ¡Qué triste es ser tan sordo, ciego y mudo precisamente a la hora del juicio!

Israel estaba corrompido; el sacerdocio era adúltero y el ministerio organizado y establecido estaba completamente ciego. Elí representa el sistema religioso en decadencia con todos sus intereses egoístas, ablandado por la vida fácil con sólo una muestra de aborrecimiento del pecado. Elí se había vuelto gordo y perezoso con respecto a lo profundo de Dios, dedicado sólo a la liturgia.

Sus hijos Ofni y Finees representan el ministerio presente de la tradición. Esos dos sacerdotes jóvenes nunca tuvieron un encuentro con Dios. No sabían lo que era “oír del cielo”. Ni tampoco el deseo ardiente de encontrar a Dios y conocer la gloria y la presencia del Señor; no sabían nada de la tristeza de Dios. Esta clase de personas no ayunan, ni oran. Buscan las mejores posiciones ministeriales, con los mayores beneficios y las mejores oportunidades de promoción. Nunca se les ha quebrantado el corazón por la humanidad perdida; saben poco del sufrimiento. Son el producto de un ritualismo muerto y frío. ¡No tienen la frescura de Dios! Dicen las cosas rectas y novedosas, hablan y actúan como profesionales; pero no tienen la santa unción ni conocen el temor y el miedo reverente de un Dios santo.

Así que, como los hijos de Elí, se vuelven sensuales, mundanos y egocéntricos. Los hijos de Elí se corrompieron tanto que Dios los llamó “los hijos de Belial” (Satanás). Se dijo de ellos que “no tenían conocimiento de Jehová… engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel” (1ª Samuel 2:12,29). Por eso hay una multitud de jóvenes evangélicos que se vuelven fríos y sensuales, adictos a la música ruidosa y carnal, bebedores de cerveza, practicantes de relaciones sexuales ilícitas, aburridos e inquietos. Algunos pastores de jóvenes los condenan con su mal ejemplo y falta de discernimiento del Espíritu Santo. Si los líderes de la juventud no conocen al Señor, ¿cómo pueden ganar a los muchachos para Dios? Ahora nos enfrentamos a la tragedia de toda una generación descarriada porque tienen pocos pastores que les indican la manera de escapar de las trampas satánicas de esta época. Se ha tolerado mucho lo que satisface los deseos sensuales de la juventud.

Elí había perdido todo su discernimiento espiritual. Ana, una mujer piadosa, lloraba amargamente en la casa de Dios en Silo. Le rogaba al Señor que le diera un hijo e intercediera desde lo más profundo de su corazón. Ella es un tipo del remanente santo e intercesor que anhela y clama por un mensaje fresco de Dios. “Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria” (1ª Samuel 1:13).

¡Cuán ciego puede ser un pastor del Señor! Ella conversaba con Dios en el Espíritu, bajo la unción divina y pronta a convertirse en canal de renovación en Israel, y el hombre de Dios no pudo discernir la verdad. No comprendió en absoluto el significado de lo que ocurría en el altar. ¿Qué le había pasado a ese sacerdote del Dios altísimo, que debiera estar en pie en el umbral de un acto divino nuevo y profundo que afectaría el futuro de Israel, y está tan separado de Dios que lo confunde con algo carnal?

¿Cómo va a llegar Dios hasta el pueblo corrompido y descarriado de Israel? Dios está entristecido; quiere sacudir las cosas; ¡Él está a punto de proceder con rapidez y enojo y vomitarlo todo de su boca! Sin embargo, Elí no lo sabe. Elí se ha vuelto tan indulgente, cómodo y saturado de la tradición fría, que no tiene ni la mínima sospecha de lo que Dios dice o está a punto de hacer. Va a echar a sus hijos a un lado, a podarlos del servicio de Dios, pero están tan entregados a los placeres carnales, tan adictos a la mejor carne y tan endurecidos por el pecado que se han convertido en agentes de Satanás, ciegos ante el juicio inminente. ¡Dios debe buscar fuera de la estructura religiosa establecida a alguien bastante dispuesto a compartir su tristeza!

La Compañía de Samuel

El Señor siempre tiene su grupo de personas como Samuel que oyen su voz en tiempo de decadencia espiritual. La compañía está constituida por hombres y mujeres que no se preocupan de la tradición, la promoción ni las diferencias entre las denominaciones religiosas. Representan a pastores y laicos que están dispuestos a oír y pasan tiempo a solas con Dios.

Dios le envió un aviso a Elí con un profeta anónimo. Fue un flechazo directo al centro de un sistema religioso que se había vuelto protector de sí mismo. Elí había protegido a sus hijos descarriados. Dios le dijo en profecía: “Has honrado a tus hijos más que a mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel”. (1ª Samuel 2:29).

Cuando Elí supo que sus hijos ostentaban su fornicación a la puerta de la congregación, todo lo que dijo fue: “No, hijos míos, porque no es buena fama la que oigo yo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová (1ª Samuel 2:24). Después Dios le dijo a Samuel que Él juzgaría la casa de Elí porque él conocía la iniquidad de ellos y no hizo nada para evitarla. “Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado” (1ª Samuel 3:13).

Hay un día de juicio señalado aquí en la tierra para los ministros del evangelio que conocen el pecado de la congregación o de su familia, y no quieren hacer nada al respecto. Tal vez regañen a los adúlteros, los bebedores y los fornicarios, pero no tienen un mensaje penetrante de reprobación. Temen disciplinar a sus hijos espirituales. En el juicio nuestro Señor les preguntará: “¿Por qué no le mostraron a la gente la diferencia entre lo santo y lo profano?”.

¿Por qué fue Elí tan condescendiente con el pecado de sus hijos? Porque ellos robaban la mejor carne antes de que fuera a la olla hirviente; llevaban a casa esa carne roja y fresca y Elí ya estaba acostumbrado a ella. El sufriría si los trataba muy duro, pues tendría que volver a comer la carne cocida y húmeda. Había aprendido a cerrar los ojos ante todo el mal que lo rodeaba en la casa de Dios y en su propia familia.

Yo creo que por la misma razón hay predicadores blandos en su lucha contra el pecado. Los ha tranquilizado la buena vida. Disfrutan de la comodidad y el prestigio de las multitudes y de los edificios grandes. Es algo muy sutil. Aunque sabe que debe decir algo, el pastor se limita a decir: “¡No deberían hacer ustedes cosas malas!”. Ningún trueno sagrado. Sin tristeza por el pecado y la transigencia. Está ausente la visión de Pablo de la pecaminosidad excesiva del pecado. No hay advertencias de retribución y juicios divinos. De lo contrario, la gente se ofendería, dejaría de asisitir y de pagar las cuentas. Tal vez se detendría el crecimiento.

He predicado en iglesias como esas y ha sido una experiencia dolorosa. El pastor que, como Elí, ama usualmente el arca de Dios, no es malo, sino temeroso. Teme el movimiento del Espíritu Santo, teme ofender a la gente, da un servicio de labios solamente a la santidad y teme atacar al pecado con dureza.

Ocupo el púlpito de aquel hermano para anunciar la exigencia del Señor de santidad, la invitación al arrepentimiento, la advertencia del juicio sobre el pecado, y los transigentes se apresuran a pasar adelante llorando, confesando y en busca de liberación. Miro al lado y veo a un pastor preocupado porque tal vez se pierda el control del servicio, se manifiesten las lágrimas sin control o alguien caiga al suelo dominado por la convicción de pecado y la tristeza. Está muerto de miedo de que su “gente nueva” no comprenda. Está ansioso de volver a tomar el control de la reunión para calmar las cosas. Murmura confirmaciones dulces de que Dios los ama a todos, les recuerda que ya se hace tarde y los despide rápido. Le echa agua fría a la convicción de pecado, y las personas agobiadas por el pecado se van a casa angustiados por lo que parece ser una falta de interés de su pastor.

He salido de esas reuniones con mucha tristeza. Me pregunto: “¿Dónde está la tristeza por el pecado? ¿No pueden los líderes ver que esas ovejas llorosas quieren clamar a Dios y permitir que la convicción del Espíritu Santo haga su obra de limpieza en ellos?”.

————————————————————————————

Extraído del capítulo “Un llamado a la tristeza” del libro “David Wilkerson exhorta a la iglesia” de Editorial Vida, traducido al Español en 1991.

Madame Guyon y C.S.Lewis


Hace tiempo que me venían pidiendo los libros de Madame Guyón (Biografía y Torrentes Espirituales).

Para aquellos que lo desean los pueden descargar desde aquí:

MADAME GUYON

También pueden ver dos excelentes textos de C.S.Lewis: el excelente “Cartas del Diablo a su sobrino”, y otra obra indispensable “El problema del dolor”.

C.S.LEWIS

Espero que puedan aprovechar este material.

A partir de hoy, estarán 90 días en el servidor de Rapidshare para ser descargados. Luego tendré que volver a subirlos…

Publicado el 01/Marzo/2010.

CURSOS de APRENDIZAJE “ACELERADOS” según el Negro DOLINA


Me gusta el modo de escribir y de decir las cosas de Alejandro Dolina. Para quienes aún no lo conozcan, acá va el siguiente texto:

La velocidad nos ayuda a apurar los tragos amargos. Pero esto no significa que siempre debamos ser veloces. En los buenos momentos de la vida, más bien conviene demorarse. Tal parece que para vivir sabiamente hay que tener más de una velocidad. Premura en lo que molesta, lentitud en lo que es placentero. Entre las cosas que parecen acelerarse figura -inexplicablemente- la adquisición de conocimientos.

En los últimos años han aparecido en nuestro medio numerosos institutos y establecimientos que enseñan cosas con toda rapidez: “….haga el bachillerato en 6 meses, vuélvase perito mercantil en 3 semanas, avívese de golpe en 5 días, alcance el doctorado en 10 minutos….. ”
Quizá se supriman algunos… detalles. ¿Qué detalles? Desconfío. Yo he pasado 7 años de mi vida en la escuela primaria, 5 en el colegio secundario y 4 en la universidad. Y a pesar de que he malgastado algunas horas tirando tinteros al aire, fumando en el baño o haciendo rimas chuscas, no creo que ningún genio recorra en un ratito el camino que a mí -o a cualquiera- me llevó decenios.

¿Por qué florecen estos apurones educativos? Quizá por el ansia de recompensa inmediata que tiene la gente. A nadie le gusta esperar. Todos quieren cosechar, aún sin haber sembrado. Es una lamentable característica que viene acompañando a los hombres desde hace milenios.
A causa de este sentimiento algunos se hacen chorros. Otros abandonan la ingeniería para levantar quiniela. Otros se resisten a leer las historietas que continúan en el próximo número. Por esta misma ansiedad es que tienen éxito las novelas cortas, los teleteatros unitarios, los copetines al paso, las “señoritas livianas”, los concursos de cantores, los libros condensados, las máquinas de tejer, las licuadoras y en general, todo aquello que nos ahorre la espera y nos permita recibir mucho entregando poco.
Todos nosotros habremos conocido un número prodigioso de sujetos que quisieran ser ingenieros, pero no soportan las funciones trigonométricas. O que se mueren por tocar la guitarra, pero no están dispuestos a perder un segundo en el solfeo. O que le hubiera encantado leer a Dostoievsky, pero les parecen muy extensos sus libros.
Lo que en realidad quieren estos sujetos es disfrutar de los beneficios de cada una de esas actividades, sin pagar nada a cambio.

Quieren el prestigio y la guita que ganan los ingenieros, sin pasar por las fatigas del estudio. Quieren sorprender a sus amigos tocando “Desde el Alma” sin conocer la escala de si menor. Quieren darse aires de conocedores de literatura rusa sin haber abierto jamás un libro.
Tales actitudes no deben ser alentadas, me parece. Y sin embargo eso es precisamente lo que hacen los anuncios de los cursos acelerados de cualquier cosa.
Emprenda una carrera corta. Triunfe rápidamente.
Gane mucho “vento” sin esfuerzo ninguno.
No me gusta. No me gusta que se fomente el deseo de obtener mucho entregando poco. Y menos me gusta que se deje caer la idea de que el conocimiento es algo tedioso y poco deseable.
¡No señores: aprender es hermoso y lleva la vida entera!

El que verdaderamente tiene vocación de guitarrista jamás preguntará en cuanto tiempo alcanzará a acompañar la zamba de Vargas. “Nunca termina uno de aprender” reza un viejo y amable lugar común. Y es cierto, caballeros, es cierto.

Los cursos que no se dictan: Aquí conviene puntualizar algunas excepciones. No todas las disciplinas son de aprendizaje grato, y en alguna de ellas valdría la pena una aceleración. Hay cosas que deberían aprenderse en un instante. El olvido, sin ir más lejos. He conocido señores que han penado durante largos años tratando de olvidar a damas de poca monta (es un decir). Y he visto a muchos doctos varones darse a la bebida por culpa de señoritas que no valían ni el precio del primer Campari. Para esta gente sería bueno dictar cursos de olvido. “Olvide hoy, pague mañana”. Así terminaríamos con tanta canalla inolvidable que anda dando vueltas por el alma de la buena gente.
Otro curso muy indicado sería el de humildad. Habitualmente se necesitan largas décadas de desengaños, frustraciones y fracasos para que un señor soberbio entienda que no es tan pícaro como él supone. Todos -el soberbio y sus víctimas- podrían ahorrarse centenares de episodios insoportables con un buen sistema de humillación instantánea.
Hay -además- cursos acelerados que tienen una efectividad probada a lo largo de los siglos. Tal es el caso de los “sistemas para enseñar lo que es bueno”, “a respetar, quién es uno”, etc.
Todos estos cursos comienzan con la frase “Yo te voy a enseñar” y terminan con un castañazo. Son rápidos, efectivos y terminantes.

Elogio de la ignorancia: Las carreras cortas y los cursillos que hemos venido denostando a lo largo de este opúsculo tienen su utilidad, no lo niego. Todos sabemos que hay muchos que han perdido el tren de la ilustración y no por negligencia. Todos tienen derecho a recuperar el tiempo perdido. Y la ignorancia es demasiado castigo para quienes tenían que laburar mientras uno estudiaba.
Pero los otros, los buscadores de éxito fácil y rápido, no merecen la preocupación de nadie. Todo tiene su costo y el que no quiere afrontarlo es un garronero de la vida.
De manera que aquel que no se sienta con ánimo de vivir la maravillosa aventura de aprender, es mejor que no aprenda.

Yo propongo a todos los amantes sinceros del conocimiento el establecimiento de cursos prolongadísimos, con anuncios en todos los periódicos y en las estaciones del subterráneo.
“Aprenda a tocar la flauta en 100 años”.
“Aprenda a vivir durante toda la vida”.
“Aprenda. No le prometemos nada, ni el éxito, ni la felicidad, ni el dinero. Ni siquiera la sabiduría. Tan solo los deliciosos sobresaltos del aprendizaje” .

ALEJANDRO DOLINA

 

Posted via web from Neticias

POSTEROUS, posteando en tu blog mediante un email.




He leído en la revista USERS de este mes, que existe un servicio llamado Posterous, que permite mediante un sencillo mail, hacer un post en un blog. Como verán, no pude esperar para enviarles este material.


Se dice en algunos foros acerca de este servicio que posee pocos templates entre los cuales elegir, pero de todos modos es posible editar todo el contenido vía CSS ó HTML.


Yo lo encontré muy interesante y práctico (en mi caso personal) ya que es posible hacer una publicación en diversos blogs con un solo mail.


Yo envío este contenido desde mi cuenta de Hotmail, y queda automáticamente “posteado” en diversos sitios de mi propiedad:neticias.blogspot.comneticias.tumblr.comfaltamenos.wordpress.com, etc…


Es posible mantener varias cuentas con un mismo usuario y también realizar perfiles de grupo (Group Profiles) en donde luego, enviando un mail a “post@nombre_grupo.posterous.com” el servicio se encarga de publicar el post sólo en los blogs o servicios que figuren dentro de ese grupo.





Posee soporte para los siguientes servicios:

Posted via email from Neticias

POSTEROUS, posteando en tu blog mediante un email.




He leído en la revista USERS de este mes, que existe un servicio llamado Posterous, que permite mediante un sencillo mail, hacer un post en un blog. Como verán, no pude esperar para enviarles este material.


Se dice en algunos foros acerca de este servicio que posee pocos templates entre los cuales elegir, pero de todos modos es posible editar todo el contenido vía CSS ó HTML.


Yo lo encontré muy interesante y práctico (en mi caso personal) ya que es posible hacer una publicación en diversos blogs con un solo mail.


Yo envío este contenido desde mi cuenta de Hotmail, y queda automáticamente “posteado” en diversos sitios de mi propiedad:neticias.blogspot.comneticias.tumblr.comfaltamenos.wordpress.com, etc…


Es posible mantener varias cuentas con un mismo usuario y también realizar perfiles de grupo (Group Profiles) en donde luego, enviando un mail a “post@nombre_grupo.posterous.com” el servicio se encarga de publicar el post sólo en los blogs o servicios que figuren dentro de ese grupo.





Posee soporte para los siguientes servicios:

Posted via email from Neticias

Altoque.com, una página de inicio con lo más necesario


No suelo ser muy aficionado a utilizar “páginas de inicio”. Pero creo que cuando existen buenas razones para recomendar un sitio, es necesario hacerlo.


Altoque.com, ofrece en una simple vista los recursos más utilizados de la actualidad: Buscadores, Cuentas de mail frecuentes, Redes sociales, traductores, etc.


Basta echarle una mirada y seguro la adoptarán como propia… (yo ya lo hice !).

Posted via email from Neticias